Compartiendo con la mayoría de los pasajeros que diariamente abordamos el coche de la línea 140, interno 140, deseamos agradecer en forma elocuente el buen trato y la permanente atención de su chofer Tito Bordón. El hombre dispensada solidariamente y sin distinciones, un excelente trato a mujeres, empleados y jubilados que recogen con gratitud su profesional desempeño. Además de respetar el horario de su frecuencia, no ahorra esfuerzos para ayudar a ancianos o minusválidos, a quienes ayuda a descender (siempre junto al cordón y sorteando vehículos mal estacionados) y trata de ubicar a algún ciudadano para que los ayude a cruzar la calle. En suma, comportamientos como el de Tito hacen mucho más placentero nuestro viaje y nos hacen olvidar, sobre todo a la gente mayor, las vicisitudes que afrontamos en una sociedad cada día más apática e insensible, por lo tanto es justo destacarlo.




























