A comienzos de 2009 los rosarinos recibimos un aumento de la Tasa General de Inmuebles (TGI) . En algunas zonas las subas representaron un 180 por ciento, mientras que en los barrios privados ascendió al 1.500 por ciento. Ahora bien, vale recordar que esta tasa es un tributo por contraprestación directa, es decir, el Estado a cambio debe prestar servicios, como por ejemplo recolección de basura, alumbrado público, arreglo de baches en las calles, desagües. Frente a esto, cabe preguntar si realmente el dinero que recauda el municipio en concepto de TGI es destinado todo o mayoritariamente a brindar más y mejores servicios en los barrios de la ciudad. Se abren interrogantes al respecto porque al recorrer varias zonas se advierte que el asfalto está "decorado" por pozos de gran magnitud, el alumbrado público en horas nocturnas a veces no funciona, la basura queda tirada durante días. Se calcula que en Rosario hay 380 mil viviendas cuyos propietarios abonan la TGI. De ese total, 120 mil aproximadamente corresponde a edificaciones de propiedad horizontal; o sea casas de familia, cocheras, locales comerciales, oficinas, depósitos, galpones industriales o comerciales, etcétera y cerca de 50 mil son terrenos baldíos. Sin dudas, ingresa una importante suma de dinero a las arcas municipales. Tal vez la autoridades competentes digan cuánto recaudan y qué cantidad de plata envían a los barrios como contraprestación por la TGI.





































