La fiscalía penal de la ciudad bonaerense de La Plata pidió la prisión preventiva de un empleado de un hogar de niños y adolescentes que dependía de la Fundación Felices los Niños, dirigida por el condenado sacerdote Julio César Grassi, por el delito de corrupción de menores, informaron fuentes judiciales.
El acusado, de 62 años, se desempeñaba en el Hogar Don Tomás, ubicado en la localidad bonaerense de San Vicente, y su identidad se reserva para preservar a las víctimas.
El establecimiento, que perteneció a la Fundación Felices los Niños, aloja a niños y adolescentes con distintas problemáticas.
Los abusos. Según la fiscal platense Virginia Bravo, los hechos se cometieron entre fines de septiembre de 2002 y el 18 de junio de 2004.
"Un empleado de la Fundación Felices los Niños, con funciones en el Hogar Don Tomás mediante intimidación producto de la creencia generalizada de poseer cargo jerárquico en el hogar, ejecuta reiteradamente prácticas libidinosas aptas para corromper por lo prematuras y desviadas, respecto de menores de entre 10 y 15 años", detalla el pedido de Bravo.
El hombre, que está detenido desde agosto último cuando fue a votar en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso), les daba a cambio a sus víctimas "pequeñas dádivas y beneficios", precisó la fiscal, que pidió además la elevación a juicio de la causa.
La causa del padre Grassi, que finalmente cumple prisión efectiva, se transformó en un caso emblemático de abuso sexual de niños y adolescentes por parte de un religioso, que no cumplió condena efectiva hasta que la sentencia quedó firme.