Durante casi dos meses, los andinistas recorrieron la zona para aclimatarse y la última semana iniciaron el ascenso en el peligroso monte Everest, de 8.848 metros de altura.

Durante casi dos meses, los andinistas recorrieron la zona para aclimatarse y la última semana iniciaron el ascenso en el peligroso monte Everest, de 8.848 metros de altura.
Las paredes del monte nepalés son barridas por vientos de más de 150 kilómetros por hora y presenta temperaturas bajísimas.
Los expedicionarios sufrieron sobre la marcha la deserción de Leonardo McLean, quien debió abandonar la expedición debido a complicaciones renales.
Damián Benegas, un chubutense amante del deporte de aventura y con gran experiencia en escalada, señaló que "el clima complicó mucho el ascenso. Tuvimos que esperar una ventana de buen tiempo para asaltar la cumbre".
"De día sobrevivimos en la altura gracias a los mates y al atardecer hacíamos una nueva ronda para compartir las vivencias de la jornada", relató el joven. Su hermano Guillermo, conocido por su apodo Willie, cumplió así su décimo ascenso al Everest.
Duro entrenamiento. Tras lograr el objetivo, también se valorizó ayer la dura experiencia de hacer un curso y entrenamiento de rescate y medicina de montaña.
Esa práctica fue desarrollada por el grupo en el glaciar Khumbu en la base del Everest. Chiocconi resaltó que, "la iniciativa y convocatoria nació de los hermanos Benegas, Damián y Willie, quienes desde hace ya varios años trabajan en el Everest como guías y tienen con los sherpas una estrecha relación.
"En el entrenamiento se buscó transmitir nuestras variadas experiencias obtenidas en la Comisión de Auxilio del CAB, en el Aconcagua y en el Himalaya. La convocatoria reunió más de 40 sherpas de casi todas las empresas que trabajan en esa célebre montaña. También participaron los médicos de la clínica del campo base, entre ellos Peter Hacket, uno de los referentes mundiales en la medicina de montaña".
También explicó que se dictaron en forma teórica y práctica rescates en grieta y temas que son causa frecuente de problemas en la montaña: hipotermia, congelaciones, deshidratación, edema pulmonar y cerebral, ceguera de las nieves y lesiones traumáticas.


Por Tomás Barrandeguy

