En la edición de La Capital del 26 de diciembre se comenta la triste evolución de una persona que falleció por atragantamiento de un trozo de comida en la cena navideña. Al cuadro se lo conoce por "la muerte del restaurante" y durante muchos años se lo confundió con un infarto de corazón. Obedece al impacto del bolo alimenticio en las cuerdas vocales cuando se intenta deglutir un trozo de comida demasiado grande o mal masticado. En nuestro cuello, los orificios por donde ingresa el aire a los pulmones o la comida en dirección al esófago se encuentran muy cercanos uno del otro. En el instante de la deglución, se eleva una membrana cartilaginosa denominada epiglotis, la cual ocluye el "camino" del aire protegiendo la integridad de la función pulmonar. Situaciones de ansiedad, apresuramiento, preocupación o hilaridad son factores que favorecen




































