El supertifón Haiyan, que provocó unos diez mil muertos en Filipinas, no causó víctimas argentinas, según dijo ayer el cónsul en ese país, Hernando Díaz, a la agencia Télam.

El supertifón Haiyan, que provocó unos diez mil muertos en Filipinas, no causó víctimas argentinas, según dijo ayer el cónsul en ese país, Hernando Díaz, a la agencia Télam.
El jefe de policía de Tacloban llegó a hablar de diez mil muertos pero el presidente, Benigno Aquino, no quiso confirmarlo. “Las cifras son alarmantes”, dijo el mandatario pero apuntó que “la prioridad son los supervivientes”.
Díaz, encargado consular en Filipinas, dijo a Télam desde Manila que “no hubo problemas con el centenar de argentinos” residentes y que “ninguno de ellos se encuentra en la zona del desastre”, por lo que “no se reporta ningún compatriota entre las víctimas”.
El cónsul remarcó que “la colonia argentina en Filipinas es muy chica” y que “no se reportan víctimas personales ni desaparecidos”.
En tanto, la Cancillería argentina expresó ayer su solidaridad con el pueblo filipino.
El Ministerio de Relaciones Exteriores “envía sus sentidas condolencias a los familiares de las víctimas y se pone a disposición del gobierno amigo de Filipinas para ayudar, en lo que esté a su alcance, a mitigar los efectos de la tragedia”, dice la nota diplomática.
En tanto, el Papa Francisco manifestó ayer su cercanía con las víctimas durante el Angelus dominical, reportó la agencia italiana Ansa.
“Deseo manifestar mi cercanía a la población de Filipinas y de esa región, que fue golpeada por un tremendo tifón”, dijo Jorge Bergoglio y llamó a rezar por “nuestros hermanos y hermanas” pero también a hacer llegar “ayuda concreta” a los damnificados.



Por Luis Emilio Blanco