En La capital del 16/02/2013, leí: “Un meteorito cayó como una bola de fuego en Rusia”, una pormenorizada nota que deja preocupada a toda la humanidad. Referente a este bólido incandescente que cayó en Chelyabinsk de los montes Urales, el astrónomo Pablo Santos, del Instituto de Astrofísica de Andalucía, España, explica que el meteorito que explotó en los montes Urales se denomina “meteorito esporádico” por la rareza con se presentó en forma impredecible. La Nasa dice que la lluvia de meteoritos que está recibiendo la Tierra es de un sistema cósmico con una antigüedad de 4 y 5 millones de años. En cada período anual llegan entre cuarenta a ocho mil toneladas de materia interplanetaria que al entrar en contacto con la atmósfera se convierten en estelas de fuego. El origen de estos bólidos incandescentes, su edad y formación datan desde el tiempo en que se formó el sistema solar. Hace millones de años se formaron por condensación de la nébula solar, nubes de hidrógeno y helio gaseoso, materia que al contraerse se transforma en una masa semisólida, primitivo núcleo de los protoplanetas. Esto surgió de los choques planetesimales, proceso acumulado de impactos y absorciones entre planetas, meteoritos y asteroides que sin órbitas que los apoye vagan por el Universo, chocando con todo los que encuentre a su paso. Referente al asteroide que arrasó a seis ciudades rusas, horas después del mismo día y como estaba previsto desde el 28 de febrero del año pasado, el meteorito 2012 DA14, entró en órbita terrestre como estaba previsto. La Nasa afirma que en este evento astronómico no hay relación alguna entre ellos. La trayectoria del meteorito ruso se produjo de sur a norte y del asteroide 2912 DA14 de norte a sur. Secretos del cosmos.































