En la céntrica y transitada plaza Sarmiento se encuentra una de las bellas fuentes de fundición de la ciudad, la Fuente de los Belgas, donada por la colectividad que le da su nombre. Pintada anteriormente en un horrible tono "celeste piscina", lleva varios meses sin funcionar, por lo cual puede ser ignorada por su deslucido estado. Sin embargo, hace un par de días noté la ausencia de dos de los cuatro patos de bronce por los que brotaba el agua, de los que sólo quedaron sus patitas palmeadas. ¿Acaso echaron a volar ante la falta de atención? ¿quizá regresó la temporada de caza a la antigua laguna de Sánchez? Un puesto policial permanente que hace tiempo nadie ocupa, es mudo testigo del lugar. Ante la futura reforma de la plaza cabe preguntarle seriamente a las autoridades: ¿Fueron retirados para restaurarlos o la comisaría segunda debe anotar otro hecho delictivo en la larga lista de su jurisdicción? Si se tratara de lo segundo, podría parecer algo menor ante otras situaciones violentas que ocurren en nuestra ciudad, pero no dejaría de ser un grave atentado al patrimonio de todos los rosarinos. Es necesario que alguien nos brinde una aclaración. Hoy asistimos impotentes a la guerra de pintadas de las facciones futboleras y podemos ver graffitis en la fachada del Complejo Cultural Parque de España y mobiliario urbano dañado o destruido. Incluso a pocos metros de la mencionada fuente, en el monumento dedicado a Sarmiento, alguien sentenció con ideológico aerosol: "Viva la barbarie"... Tal vez, ya puede sentirse feliz.































