Dirigentes de la oposición destacaron ayer al figura del juez Fayt, mientras que el oficialismo no se expresó sobre al renuncia del anciano magistrado. El titular de la UCR, Ernesto Sanz, dijo que Fayt "renunció sin someterse a las presiones del gobierno" y la diputada Patricia Bullrich (Unión PRO) calificó el hecho de "actitud republicana" y destacó que "no se dejó presionar por el kirchnerismo".
"Su renuncia implica que ratifica su enorme dignidad al irse por la puerta grande por propia decisión, sin haberse sometido a las presiones que recibió del gobierno", sostuvo Sanz.
A la vez, agregó que "el próximo gobierno, con la legitimidad que obtenga con el resultado de las elecciones de octubre, tendrá el derecho de nominar a su reemplazante, para lo cual, sea quien sea el que gane, tendrá que conseguir los dos tercios acordando con la oposición".
"El mismo criterio vale también para la vacante de Eugenio Zaffaroni, habida cuenta del fracaso del gobierno en la postulación de Roberto Carlés, que no logró el acuerdo del Senado", agregó el radical.
Bullrich aseguró que Fayt "renuncia con autonomía de quién será presidente, dejando el camino libre para la próxima gestión" y puntualizó que "no se dejó presionar" por los funcionarios del gobierno nacional.
"Renuncia sin darle la posibilidad a las conductas antirrepublicanas del kirchnerismo de actuar", agregó la diputada macrista.
La también diputada del PRO Laura Alonso ponderó la "infinita dignidad" de Fayt y señaló que su conducta "será una de las grandes lecciones de republicanismo" en la Argentina.
"La infinita dignidad de Fayt será una de las grandes lecciones de republicanismo de esta era que termina", escribió la legisladora nacional, desde su cuenta en la red social Twitter.
Sin sorpresa. A su vez, el ex ministro de Justicia y Derechos Humanos Ricardo Gil Lavedra afirmó que "no puede sorprender" la renuncia de Fayt, y sobre la posibilidad de ocupar él una vacante en la Corte, aseguró: "No me lo he planteado".
"Aspiro a que podamos tener una Corte respetada por todos, independiente, que aplique de modo imparcial los mandatos constitucionales, que los candidatos que emerjan tengan la mayor confiabilidad", destacó Gil Lavedra, y agregó que "debe haber un consenso" para cubrir las vacantes que dejaron Fayt y Eugenio Zaffaroni.
En este sentido, reconoció sentirse "muy cómodo" en el ejercicio de su profesión de abogado, que no se planteó la posibilidad de integrar la Corte, y agregó: "Hay mucha gente en excelentes condiciones para ser parte, sería absolutamente presuntuoso decir que uno está en mejores condiciones que otros".
Irreemplazable. El abogado del Fayt, Jorge Rizzo, afirmó que la renuncia del ministro es una forma de "liberar las manos del presidente" que suceda a Cristina Fernández "para conformar la nueva Corte", y consideró que la de Fayt "va a ser una baja imposible de cubrir", porque el alto magistrado "es irreemplazable en la Corte".
Inevitable
Desde el gobierno consideraron que la renuncia de Fayt era “inevitable y previsible” aunque hasta anoche nadie quiso opinar en forma pública. “Esto era previsible e inevitable, todos sabíamos o intuíamos que se iba a ir el día después que la presidenta para poder decir que resistió todas las presiones”, confió una alta fuente del gobierno que pidió reserva.