Cristina (CFK, como se hace llamar emulando a los yanquis) pasará a la historia. De eso no hay dudas, como que también tienen sus páginas en ella los Sarmiento, los Roca, los Rosas, entre otros “próceres”. Entre sus “hazañas” el lector Hernán Kruse nos cuenta en una carta publicada en esta sección su titánica lucha contra el monopolio mediático –Kruse dixit– olvidando mencionar que esa batalla decidió librarla después de más de seis años de recibir innumerables tapas favorables del diario de los Noble. ¿Cuando cambió Clarín? Fue precisamente cuando CFK decidió tomar públicamente partido por conocer a cualquier precio la verdadera identidad de los hijos “adoptivos” de doña Ernestina, no antes. Respecto de la asignación universal por hijo no se trata sino de la apropiación de una idea de la oposición, con el agravante de que, la fuente de recursos para afrontarla es... ¡el dinero de los jubilados! en lugar de serlo las rentas generales. Hablar de una vejez digna -otra vez Kruse dixit- cuando desde el oficialismo boicotean el 82% móvil -que para colmo está referido al salario mínimo vital, no al último salario en actividad- para todos los jubilados es, cuanto menos, leer el diario de Irigoyen. La reestatización del dinero de las AFJP será, a no dudarlo, el numen de los futuros padecimientos de los próximos jubilados (para muestra de lo que les puede dar el “sistema solidario” de jubilaciones basta con observar la situación actual). Por último, pero no por ello menos importante, criticar la propensión de la oposición al concepto maniqueo amigo-enemigo es mirarse al espejo con un parche pirata. Tal maniqueísmo ha sido desde siempre el modus operandi de este gobierno, como lo prueban las expresiones públicas de Néstor vertidas en la cara de su otrora vice Daniel Scioli. CFK pasará a la historia, sí, pero no como sugiere Kruse, con gloria y loor, sino como un personaje de ignominia.



























