Hace casi dos años que ingreso todos los días a Rosario por la vieja ruta 9 viniendo desde Funes y en la rotonda existente en la calle Córdoba y Wilde se exhibe con total desagrado una bellísima imagen de la virgen del Rosario totalmente "vandalizada". La escultura entronizada sobre un importante pedestal de mármol luce víctima de una verdadera guerra de grafitis donde se atacan, insultan y amenazan mutuamente las hinchadas de los dos equipos más grandes de nuestra ciudad. Es un espectáculo lamentable, es algo que no se explica que perdure tanto en el tiempo cuando escuchamos todo el tiempo hablar del proyecto oficial de promover el turismo en Rosario, muchos turistas por ejemplo es esa la primer imagen que reciben al llegar. Ningún funcionario de la Municipalidad pudo en dos años disponer una cuadrilla para que se acerque al lugar y limpiar esas pintadas— El arzobispado, en tanto tiempo, tampoco se percató de esta situación ni resolvió al menos enviar una nota al municipio pidiendo esas tareas— ahora entiendo las razones del abandono general que estamos viendo ganar las calles de la ciudad, si algo tan visible e injuriante como lo que padece la virgen patrona de Rosario no moviliza a nadie que se puede esperar de otras atenciones que reclaman los vecinos.






























