¡Qué ciudad tan bella tenemos! La magia del río Paraná, sus bulevares, sus parques, sus grandes torres, su patrimonio histórico que aún conserva reliquias de otros siglos. Una gran oferta cultural (casi inigualable), estadios mundialistas, cines, teatros, museos, ferias artesanales, programas del Municipio, entre tantos bares emblemáticos, cervecerías y cafetines de ensueño. En fin, algo que nos hace sentirnos orgullosos de ella. Pero en contrapartida tenemos la desgracia de tener que soportar la desidia de las autoridades, en lo que respecta a sancionar a quienes la ensucian y la arruinan a diario, como con las pintadas de los partidarios de los clubes de nuestra ciudad, y de las que nadie se hace cargo; de la rotura de las maravillosas fotografías que están en bulevar Oroño, que lamentablemente mueren a manos de inadaptados sociales que no tienen sanción alguna, ni aun cuando queman neumáticos en señal de protesta, cortando el tránsito y creando un caos generalizado. Las paredes de las casas, cuyos dueños también tenemos derechos humanos, están pintadas pidiendo toda clase de reivindicaciones y dejando la ciudad hecha un mamarracho. Y en esta semana, tras el acto electoral, hay carteles con las caras desfiguradas de cuanto político anduvo dando vueltas. ¿Quién se hará cargo de esa limpieza? ¿Dónde está la clave de tanto desatino? Nuestros niños crecen sin ninguna clase de contención, ni enseñanza de lo que es respetar el mobiliario urbano. Sí les enseñamos a cuidar las cosas de la casa. Por favor, enseñémosle que el mobiliario urbano nos pertenece a todos, que forma parte de nuestro diario vivir, que es nuestra casa grande y que no merece el maltrato que a diario se le produce. Y en cuanto a los residuos, no podemos quejarnos de los contenedores y el servicio de limpieza que brinda en este caso la Municipalidad. Lamentablemente, el rosarino es mugriento. No puede ser que habiendo contenedores en toda la ciudad, las calles estén llenas de bolsas y residuos de todo tipo, que tienen un lugar: el contenedor. Sí, tomemos conciencia y tiremos los residuos al contenedor, que los hay en todas las cuadras. Sólo hay que usarlos como corresponde. Y quedaría para enumerar un montón de cosas comunes y situaciones que se suscitan a diario y que no vemos tengan algún tratamiento en el Concejo Municipal. Tal vez haría falta una intensa campaña televisiva, radial y por los diarios de la ciudad para lograr que el ciudadano sea más cuidadoso y tome conciencia de lo que es convivir y disfrutar de esta belleza de ciudad.

































