Con sigilo suficiente como para que los casi 150 clientes no advirtieran nada,
pero también con la persuación necesaria como para convencer a los dueños de evitar un desbande en
las mesas entregando la plata, tres hombres armados con pistolas asaltaron un restaurante
tradicional de Roldán, llevándose la recaudación en la madrugada del domingo.
El golpe fue en la parrilla y restaurante Don Pepe de Roldán, ubicado en la ruta
9 y Urquiza, al costado de una estación de servicio. Pasada la 1 de la madrugada del domingo, tres
hombres jóvenes que portaban pistolas robaron la recaudación.
Tres con un arma. Las tres personas bajaron de un vehículo negro, aparentemente
un Ford Focus o un Chevrolet Corsa, que había estacionado a unos veinte metros del lugar. Al
ingresar al salón preguntaron a un mozo sobre los precios de lista del comedor. Luego se acercaron
a la caja, ubicada en la parte posterior y a unos quince metros de la puerta de entrada. Con un
arma de fuego apuntaron a la dueña y le sustrajeron la recaudación del día. Que a esa hora ya era
un monto importante: era el final de la jornada, habían pasado dos turnos de comensales y mucho se
había cobrado en efectivo.
Los ladrones escaparon sin dificultad. Al tomar conocimiento la seccional 6º de
Roldán hizo un rastrillaje con patrulleros por la zona, conjuntamente con la sección Patrulla de
Caminos, pero no pudieron dar con el vehículo.
El jefe de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional XVII,
subcomisario Sergio Di Franco, dijo que los delincuentes actuaron a cara descubierta y que, según
su estimación, habrían llegado de alguna zona de inmediaciones de Rosario. "Estamos convencidos que
no son del lugar. De otro modo no habrían actuado a cara descubierta. Acá la gente se conoce y
quienes se dedican al robo están registrados en álbumes fotográficos", agregó el oficial.
Al momento del atraco, estaban cenando entre 100 y 150 personas, distribuidas en
las mesas ubicadas dentro y fuera del restaurante. Los ladrones no tenían pensado incluir a los
clientes en el menú del robo. Pero hicieron una excepción: le sacaron las billeteras y los
celulares a dos personas que estaban cenando en una mesa próxima de la caja. ¿Qué motivó esta
acción selectiva? El hecho de que notaron que estos clientes se habían dado cuenta del robo.
Nada para ver. La mayoría de los comensales no se percató de lo que estaba
sucediendo y fueron pocos los que vieron o prestaron atención a los delincuentes.
Los propietarios no declararon sobre el monto sustraído ni accedieron a hablar
con LaCapital. Pero fuentes del caso indicaron que la pérdida superó los 10 mil pesos. En el lugar
no hay custodia privada ni servicio adicional. Tampoco existe una caja de seguridad para guardar la
recaudación.
Los delincuentes tienen entre 25 y 30 años. Si bien no hubo lesionados, la dueña
del comercio sufrió una crisis de nervios y fue asistida en el lugar por médicos del Samco local y
luego derivada a un centro asistencial por un cuadro de presión elevada.
La Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional XVII acudió ayer al
restaurante con álbumes fotográficos para ser cotejados con los testigos que vieron a los
asaltantes: un mozo, la dueña y un parrillero. La comisaría de Roldán trabajaba con la policía de
Rosario para establecer coincidencias con los grupos delictivos que realizan este tipo de
delitos.