Señor Kruse, ya me convenció. No insista más. Cristina es para usted lo que Menem era para Néstor: el mejor presidente de la historia. De nada sirve que los desestabilizadores nos enrostren algunos pequeños deslices, yo ya me convertí. Y todo gracias a usted. Ya me olvidé del patrimonio multimillonario hecho durante la gestión pública, de los 500 millones de dólares desaparecidos de Santa Cruz, de la altísima inflación, de las mentiras sobre la inflación, de todas las mentiras, de las reuniones con el ex amigo Magnetto (Clarín) hace unos años cuando se abrazaban, del feroz ataque a toda prensa crítica, de la connivencia casi delictiva con Moyano, de los fondos de campaña provenientes de personas ligadas al narcotráfico. de las decenas de años en que los K no conocían la frase Derechos Humanos y se dedicaban únicamente a hacer dinero, inclusive rematándole dos veces una casa a una jubilada en Santa Cruz, como lo denunció su ex socio, de los nuevos ricos amigos (Cristóbal Lopez, etcétera), de la soberbia, engreimiento, intolerancia, revanchismo y venganza que los caracterizan. Pero para qué seguir, eso quedó en el pasado. Ahora veo la luz. Y todo gracias a usted. Que vivan los K.



























