Rosario Central sigue en su derrotero calamitoso y quién sabe hasta dónde. Espero que no sea hasta la pérdida de su categoría, aunque a esta altura no debería sorprender. Que alguien explique qué pasa en Central. El domingo pasado no sólo perdimos el segundo clásico consecutivo, sino que debimos tolerar la humillación de largos minutos de "olé, olé" por parte de la hinchada leprosa, que bien lo tiene ganado, aunque nos duela a rabiar. El presidente de Central despidió a Madelón para incorporar a Sánchez, posteriormente despedido, para contratar a Alfaro, que nadie sabe cuánto más estará al frente del equipo si vemos que sobre 12 puntos logró 3, con un clásico perdido y bailado. A todo esto, el presidente apareció insultando y amenazando públicamente a los jugadores, cosa que a las claras no le dio resultado, a no ser que la promesa de matarlos se haya cumplido en cuanto a lo anímico y psicológico. ¿Así piensa salir campeón Usandizaga? Que alguien le informe que así no, y de paso le comunique que él es el culpable de los mil desaguisados que ocurren en Central, primero por dejar ir a Madelón; segundo por contratar a un técnico sin experiencia; tercero por traer a mitad del torneo a otro que no sabe dónde está parado, ni cómo parar al equipo; cuarto porque desmoralizó al equipo insultándolo públicamente. Señor Usandizaga, usted es el único y absoluto culpable de lo que pasa en el equipo. Espero que no abandone, como hizo con la ciudad.


































