La palabra responsabilidad quema en las más altas esferas del gobierno. Avergüenza al pueblo argentino que los eligió para que conduzcan el país, que juraron que se ocuparían de resolver los problemas de los ciudadanos que, en definitiva, somos los que pagamos los sueldos que cobran. Lamentablemente, los problemas arrecian en nuestro país y los responsables de tratar de dar soluciones a los mismos, de escuchar los reclamos de la sociedad, se alejan cada vez más, delegando las culpas a las víctimas de este caos social. El Poder Ejecutivo se enfrenta a ellas endilgando las culpas a quien ose realizar cualquier tipo de reclamo o protesta. De esta manera van delegando responsabilidades y culpas a la Justicia, a docentes, a productores agropecuarios, empresarios, médicos, trabajadores de la salud, transportistas, etcétera. El pueblo, en tanto, continúa en un estado total de indefensión.


































