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Rescataron a todos los pasajeros del buque ruso varado en la Antártida

Los 52 pasajeros del buque ruso Akademik Shokalskiy, varado desde el 24 de diciembre en la Antártida, fueron rescatados ayer por helicóptero y están a salvo en un barco australiano.

Viernes 03 de Enero de 2014

Los 52 pasajeros del buque ruso Akademik Shokalskiy, varado desde el 24 de diciembre en la Antártida, fueron rescatados ayer por helicóptero y están a salvo en un barco australiano.

Los pasajeros de la expedición, de la que forman parte el biólogo argentino Ezequiel Marzinelli, una científica chilena y una chileno-australiana, fueron trasladados en grupos de 12 por un helicóptero del rompehielos chino Xue Long.

El helicóptero fue llevando a los pasajeros hasta un témpano cercano al rompehielos chino. Luego, una barcaza los trasladó hasta el barco australiano Aurora Australis. Fueron momentos de tensión. Las autoridades australianas que coordinaban el rescate estuvieron a punto de suspenderlo. El viaje por aire, unos 45 minutos, era la parte más peligrosa. Pero tampoco las condiciones del hielo en el que debía posarse el helicóptero (y sobre el que debían trasladarse los expedicionarios y sus equipajes) parecían seguras.

El rescate puso fin a 10 días en que los 52 pasajeros y 22 tripulantes del barco han estado aislados rodeados por capas de hielo de hasta tres metros que inmovilizaban el navío y con la amenaza de nuevos icebergs acercándose para estrechar aún más el cerco.

Tras varios intentos fallidos, el helicóptero chino pudo comenzar las operaciones de evacuación de los pasajeros a las 18.15 hora australiana (8.15 hora argentina).

La Autoridad de Seguridad Marítima Australiana (Amsa), que coordinó la operación, dijo que todos los pasajeros habían llegado a salvo a bordo del Aurora Australis a las 22.15, cuatro horas después.

El líder de la expedición, Chris Turney, expresó su alivio en la red social Twitter.

"Conseguimos llegar al Aurora Australis sanos y salvos. Un enorme gracias a los chinos y a la División Antártica (del gobierno) australiano por su duro trabajo", escribió.

En cambio, la tripulación del Akademik Shokalskiy permanecerá a bordo del buque hasta que pueda volver a navegar.

El buque ruso Akademik Shokalskiy está varado desde el 24 de diciembre pasado en una zona situada a unas 100 millas náuticas al este de la base francesa Dumont dUrville.

Entre los científicos del Akademik Shokalsiy están la chilena Alicia Guerrero, la chileno-australiana Naysa Balcázar Cabrera y el argentino Marzinelli.

La operación de rescate comenzó más tarde de lo previsto debido a condiciones climáticas desfavorables. Hasta ayer habían fracasado los sucesivos intentos de rescate.

Los rompehielos movilizados tuvieron que dar media vuelta por falta de capacidad para fracturar la banquisa.

El lunes, el buque australiano Aurora Australis también tuvo que dar media vuelta por el mal tiempo, pero permaneció en la zona para llevar a cabo las operaciones con el rompehielos chino.

El helicóptero tenía previsto realizar otros viajes para recuperar material científico y maletas de los pasajeros.

El buque ruso navegaba en una zona apta para la navegación en esta época del año, pero un brusco cambio de las condiciones climáticas lo hizo derivar hacia una zona glacial donde quedó varado.

La misión reproduce la expedición histórica a la Antártida realizada hace un siglo (1911-1914) por el explorador australiano Douglas Mawson.

Los 52 expedicionarios querían repetir las mediciones de aquella primera exploración con el objetivo de verificar lo que todos temen: el impacto del calentamiento en el continente.

Los pasajeros de la embarcación recibieron el año con alegría, cantando un himno que compusieron para dar la bienvenida a 2014.

Chris Turney contó que había recibido el Año Nuevo con una copa de vino australiano y que componer la canción había ayudado a mantener altos los ánimos.

"La verdad es que fue bastante asombroso", dijo a través de Skype.

"Instalamos una carpa en la cubierta. Era muy acogedor. Había mucha emoción", relató.

También contó que las personas a bordo se entretenían empaquetando el equipo científico en el barco o participando en seminarios tan variopintos como la costura o clases de salsa, que permitieron a las personas atrapadas en la embarcación mostrar sus habilidades.

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