Sólo con subir la escalinata de tal emblemático edificio traen a mi memoria muchos años laborales compartidos con mi padre. Recuerdos de largas conversaciones donde se remontaba a sus inicios en su "gremio" tan querido, allá por el año 1940, donde siempre recordaba a un tal Félix Ordoñez; a sus primeros pasos en la Bolsa de Comercio y donde años más tarde y con muchísimos esfuerzos da origen a su amado Inter Consum, al cual le dedicó más de 50 años de su vida. Eran épocas donde se le daba valor a lo dicho, donde los negocios muchas veces se cerraban con "la palabra". Y justamente, por darle tanto valor a su palabra, se retiró de la firma, quedando ésta en manos de personas donde la palabra pasa a ser sólo un tipeo de máquina, y don Willi una antigüedad. Por supuesto, eran otras épocas. Pero la vida siempre tiene un retorno. Tantas personas pasaron por su oficina, empleados, clientes, amigos, clientes amigos, y empleados amigos. Una de esas personas tan querida por él, Gino Moretto, le devolvió vida en su retiro, tan sentido y no deseado, de los cereales, permitiéndole compartir esos "clientes amigos" y seguir en actividad hasta poco antes de fallecer. Y aún fallecido, he tenido la enorme sorpresa y satisfacción de saber que personas, mucho más jóvenes y de otra época, en particular me refiero al señor Ezequiel Martín, a cargo del departamento de Atención a Socios de la Bolsa de Comercio de Rosario, tenían conocimiento y respeto a su trayectoria en el gremio de los cereales, el cual tuvo palabras y actitud de respeto en su memoria. Podrán pasar los años, cambiar las épocas, pero hay cosas que no cambian cuando se tienen las raíces con valores indestructibles. Gracias Gino, gracias Cogran SRL, gracias Ezequiel. Don Willi se llevó su palabra, pero nos la enseñó. Está en paz.






























