Miami.— Los actores cubanos Javier Núñez Florián y Anailín de la Rúa de la Torre, cuyo rastro se había perdido al viajar al festival de cine de Tribeca, en Nueva York, reaparecieron en un canal de televisión hispano en el que anunciaron su huida y solicitaron asilo político en Estados Unidos. Lo curioso es que los jóvenes son protagonistas de la premiada película "Una noche", que trata justamente de la fuga de varios cubanos que sólo sueñan con abandonar el régimen castrista para iniciar una vida mejor.
"Para los jóvenes no hay futuro en Cuba", dijo Núñez Florián a la emisora WQBA. "Veníamos planeando la fuga desde hacía algún tiempo, aunque no se lo comentamos a nadie porque era muy riesgoso", afirmó. La ficción de la película —en la que tres adolescentes abandonan la isla en una balsa— se hizo realidad cuando Núñez Florián y De la Rúa de la Torre, ambos de 20 años, desaparecieron al efectuar una escala en Miami provenientes de La Habana.
Lo que ninguno de los dos jóvenes llegó a imaginar cuando desertaron es que el filme se alzaría en Nueva York con tres premios: a la mejor directora nueva (Lucy Mulloy), a la mejor fotografía y al mejor actor, premio que Núñez Florián comparte con su compañero de reparto Dariel Arrechada, 21 años. Arrechada fue el único que estaba presente en Nueva York el jueves pasado, cuando se anunció el galardón y recibió el premio, que además consta de 2.500 dólares.
Los jóvenes pasaron seis días en Alemania en febrero, en su primer viaje al extranjero, pero regresaron a Cuba y comenzaron a pensar en dejar la isla cuando les llegó la noticia de la invitación a Nueva York.
Hermanos en la trama de "Una noche", Núñez Florián y De la Rúa de la Torre señalaron que actualmente son pareja y viven en casa de un tío de ella en la ciudad de Hialeah, en el condado de Miami-Dade. "Nos enamoramos durante las largas sesiones de filmación y ahora aspiramos a continuar nuestra vida juntos, sin intención por ahora de tener hijos", explicó la actriz.
"Trabajar en lo que sea". Si bien ninguno de los dos es actor profesional (él estudiaba gastronomía y ella trabajaba como empleada de comercio), ambos aseguran que les gustaría seguir actuando. Su principal objetivo, sin embargo, es "trabajar en lo que sea" para ayudar sus familias en Cuba.
"En parte es difícil dejar a tu familia y amigos atrás", dijo De la Rúa de la Torre, que tiene dos hermanas y sus padres, divorciados, en La Habana. "Pero a la vez tienes que hacerlo y así puedes ayudarlos", agregó. Núñez Florián contó que su madre vive sola en Cuba y planea ayudarla económicamente junto con su hermano mayor, que se fue de la isla hacia Ecuador hace varios años y trabaja como mozo.
La pareja ahora está representada por uno de los abogados de inmigración más reconocidos de Miami, Willy Allen. El profesional aseguró que ninguno tendrá problemas para obtener asilo en Estados Unidos y quedarse en el país.
"Como ellos ingresaron a Estados Unidos con el fin de presentar una película cubana, están representando al gobierno cubano, por lo tanto son desertores", explicó el abogado. Según el defensor, si los actores decidieran regresar a la isla serían considerados "traidores" y podrían sufrir represalias por parte de las autoridades del régimen.
"No me lo esperaba". En la premiada película, tres jóvenes emprenden una arriesgada huida por mar hacia Miami por diferentes motivos. En la fuga se exponen a los tiburones, la poderosa corriente del Golfo y a un futuro incierto. Sólo uno de ellos logra sobrevivir al peligroso viaje.
La directora del filme, la británica Lucy Mulloy, se mostró sorprendida sobre el giro que tomaron los acontecimientos. "No me lo esperaba", afirmó. "Pasó ya tanto con esta película... Cambió la vida de muchas personas", dijo emocionada en el festival de cine de Tribeca. "Hay mucha gente que me gustaría que estuviera hoy aquí. Anailín, Javier... Estoy muy contenta de haberlos conocido", agregó.
"Una noche", una coproducción cubana, británica y estadounidense, es el primer largometraje de Mulloy. "Quería entender por qué la gente en Cuba se arriesga tanto a cruzar las 90 millas que los separa de Miami", explicó la directora. "He conocido gente que ha intentado huir en balsa hasta 19 veces y la corriente del mar o los guardacostas los han devuelto a Cuba. Verdaderamente era algo que quería entender y mostrar", se extendió.