La polémica desatada por la construcción del Puerto de la Música tiene que servir como disparador del verdadero dilema a tratar, y es si nuestro puerto no debería comenzar bastante más al sur que en la actual avenida Pellegrini. El inicio del mismo (así definido en el Plan Estratégico) desde la primera avenida al sur del centro de nuestra ciudad resulta una total locura en términos urbanísticos y ecológicos. Las actuales grandes ciudades portuarias han adaptado y corrido sus puertos en pos de obtener más lugares destinados a las mencionadas nuevas industrias tales como la ciencia, la cultura, los negocios o la recreación. Además, la geografía de esa zona recién comienza a tomar dimensiones importantes para la actividad portuaria después de 27 de Febrero, donde impacta mucho menos en el éjido urbano. Por otro lado, debemos recordar que entre estas dos avenidas mencionadas y sobre la costa se encuentran sitios muy populosos como el Centro Universitario Rosario (CUR) o los futuros Parques Científico Tecnológico e Italia. Atrevernos a cambiar el paradigma de una ciudad industrial (pasado) a una ciudad de servicios (presente y futuro) es el desafío actual que tenemos los rosarinos.



























