Etelvina Soledad R., de 26 años y acusada de asesinar a puñaladas a una joven vecina de 21 en un asentamiento precario de la zona sur de la ciudad, seguirá detenida sin plazo aunque tendrá la posibilidad de salir todos los domingos de la cárcel para estar con sus dos hijos menores que quedarán al cuidado de una tía de la imputada.
Según la reconstrucción judicial, Tamara Figueroa fue atacada a puñaladas cerca de las 17 del jueves por Etelvina R. en una barriada humilde de Ayacucho al 6300, a metros de su casa. Una de las cuchilladas le atravesó el abdomen y la otra, fatal, impactó en el oído izquierdo y le perforó la aorta y el esófago. Tras el violento suceso Tamara fue trasladada al hospital Roque Sáenz Peña. A pesar de que las heridas le provocaron un paro cardiorrespiratorio los médicos lograron reanimarla y fue derivada al Hospital de Emergencias, donde falleció una hora después.
Se entregó. El martes Etelvina R. se presentó en la Fiscalía de Homicidios y quedó detenida. Ayer a la mañana, en una audiencia imputativa, fue acusada por el fiscal Pablo Pinto de homicidio simple. El funcionario se basó en el testimonio de tres personas que vieron lo ocurrido. "Antes del desenlace fatal, la imputada le provocó a la víctima lesiones en el antebrazo y en el brazo izquierdo", relató.
El fiscal aceptó que en un primer momento la acusada se puso a disposición de la Fiscalía pero no quedó detenida porque estaba en la etapa preliminar de la investigación. "Cuando las evidencias recogidas confirmaron su participación en el hecho se ordenó su detención", explicó antes de pedir la prisión preventiva de Etelvina R.
A su turno, la abogada Marta Macat se opuso en forma enfática a la petición del fiscal. "Etelvina tiene dos hijos chicos que se aferran a la madre y no se quieren separar de ella. En este caso hay que tener en cuenta el interés superior de los niños establecido en la Convención Interamericana de los Derechos de los Niños", sostuvo la abogada mientras a su lado Etelvina sollozaba.
Salidas familiares. Con ese argumento la letrada pidió la detención domiciliaria de su cliente y, en forma subidiaria, salidas "para afianzar vínculos familiares con los hijos". "Fue madre y padre de los hijos y su sostén económico y moral", planteó la letrada. Pero Pinto se opuso al beneficio: "No sabemos si está en condiciones de continuar al cuidado de los hijos. Además, la chica fallecida tenía un hijo menor de edad y se le privó del contacto con la madre en forma definitiva", afirmó el fiscal.
Finalmente, el juez Alejandro Negroni ponderó que había evidencias suficientes para atribuirle a Etelvina la responsabilidad penal en el crimen. "Hay tres testimonios coincidentes con relación a la mecánica del hecho y la ubican en la escena del crimen a la imputada", dijo. Y valoró la pena que pudiera corresponderle en caso de ser condenada (entre 8 y 25 años) lo que la alentaría a escaparse si es excarcelada. Pero ponderó que no huyó "aún sabiendo que la Fiscalía la estaba buscando" y se presentó en forma espontánea.
Finalmente, el magistrado le dictó a Etelvina R. la prisión preventiva sin plazo y le otorgó el beneficio de una salida semanal de la cárcel para visitar a sus hijos, quienes estarán al cuidado de una tía. "Todos los domingos, entre las 10 y las 18, podrá estar con los hijos en la casa de su familiar", fue la decisión del juez.