Un policía fue procesado por la presunta facilitación, a cambio de 10 mil pesos, de la fuga de un preso de la Alcaidía de la Unidad Regional II. La medida del juez de Instrucción Nº 7 Juan Andrés Donnola también alcanzó al recluso que había fugado y fue recapturado diez días después y a otros dos policías, aunque en este caso se los imputa de haber omitido registros en los libros. En tanto, fue sobreseído en la misma causa otro empleado policial que, al igual que los otros, también estaba en disponibilidad.
"Enano, ¿tenés 10 mil pesos? Con eso te vas". Esa propuesta dijo haber escuchado Emiliano Rodríguez el pasado 7 de abril mientras estaba preso en la Alcaidía de Ovidio Lagos al 5200. Ese sábado, minutos después de las 18 y a pedido del agente Matías Alberto Olmos, había sido retirado del contenedor A para que realizara tareas de limpieza y destape de cañerías.
Según declaró luego Rodríguez, en ese contexto Olmos le pidió que le arreglara la moto y así lo dejó con el rodado en la parte de afuera de la guardia. En un momento el oficial se le acercó y le propuso dejarlo huir a cambio de 10 mil pesos. El preso llamó desde la guardia a un hermano para que le llevara el dinero y entonces Olmos le abrió el portón y lo dejó salir.
Recién a las 23 de esa noche el policía comunicó a sus superiores que Rodríguez se había evadido y no lo encontraban. Dijo que minutos antes, a las 22.30, se había acercado a la guardia para chequear unas anotaciones y al regresar Rodríguez ya no estaba.
Sin embargo, al día siguiente Olmos fue detenido y pasado a disponibilidad, medida que también alcanzó a los hermanos Nicolás y José Vázquez, que se desempeñaban como celadores del contenedor A, al refuerzo Raúl Ezequiel Román, que había tomado la guardia a las 19, y al subcomisario Maximiliano Maldonado, ese día a cargo de la Alcaidía.
Incumplimiento. El juez evaluó las pruebas en función de lo realizado por cada uno de los protagonistas y sus responsabilidades. En este sentido aseguró que los hermanos Vázquez no cumplieron, en principio, con los pasos que deberían haber llevado a cabo para que un interno saliera de su lugar de alojamiento para hacer una tarea extra. Según Donnola, ambos guardias omitieron cumplir con sus funciones y sólo dejaron "constancias del retiro del interno pero sin manifestar quién impartía la orden a los fines de resguardar las responsabilidades del caso".
Respecto de Olmos, el juez sostuvo que no puso en conocimiento de la superioridad que Rodríguez iba a ser retirado ese día para tareas de limpieza, lo que "queda en evidencia por el propio imputado quien recién a las 23 le comunica al encargado de Alcaldía que el interno se había fugado".
Donnola también tuvo en cuenta las declaraciones de Rodríguez sobre el ofrecimiento del guardia y "otras constancias que ponen de manifiesto la responsabilidad de Olmos en el suceso", como la "fútil explicación que brinda de perder de vista al interno por unos minutos ya siendo noche en el lugar".
Pruebas. Por eso, a criterio del juez, "está probado que Olmos omitió cumplir actos de su oficio" para "favorecer la evasión dolosa del interno a cambio de dinero". En este contexto, lo procesó por el delito de favorecimiento doloso de la evasión en concurso real con cohecho pasivo. Además confirmó su libertad oportunamente dispuesta y le embargó sus bienes por 40 mil pesos. Por su parte, los hermanos Vázquez fueron procesados por no cumplir actos de su oficio.
Asimismo, Donnola ordenó archivar las actuaciones respecto de Maldonado y sobreseyó a Román, por considerar que no participaron de las acciones relacionadas con la evasión.
Y Rodríguez, a partir de esta resolución judicial, deberá también afrontar una causa por fuga y cohecho activo.