Tras el accidente rutero, Diego Buonanotte fue atendido en Venado Tuerto y desde allí fue trasladado en un avión ambulancia al sanatorio porteño Los Arcos, en el barrio de Palermo. Los médicos que lo asistieron comprobaron que el volante había sufrido una contusión pulmonar, fractura de clavícula y húmero derechos, por las cuales fue intervenido quirúrgicamente. El auto de Buonanotte fue el único involucrado en el accidente. El futbolista no perdió el conocimiento en ningún momento, según diversos testigos. Guillermo Fernández, bombero voluntario de la localidad de Arribeños, fue el único al que, en un primer momento, Diego le dijo qué había pasado: “Perdí el control del auto”.






























