Por encontrarme trabajando el sábado pasado no pude ver el partido Gimnasia y Esgrima La Plata y Rosario Central. A la noche no escuché otro comentario que estos: "Nos robaron", "eso no es penal", "no quieren que ascendamos", "es para beneficiar a River" y otras tantas expresiones. Al otro día pude ver la jugada por televisión y se ve claramente como Nahuel Valentini toma de la camiseta a Altobelli con el brazo derecho, impidiéndole pasar por el costado en pos del balón. Nos guste o no, fue penal, acá y en la China. Esas jugadas, que la mayoría de los árbitros ignoran, son las mismas que después nos quejamos cuando nos cobran en los mundiales. Señores, al fútbol se juega con los pies, se pone el cuerpo delante de un delantero, se cubre la pelota con el cuerpo, pero no hay que tomar de la camiseta al rival. Después vienen los lamentos y las polémicas. El jugador Valentini estuvo bien expulsado por ley del último recurso, y Rivarola por la doble amonestación. El árbitro Alvarez es malo, pero se equivocó para los dos lados. Así que basta de llorar y no embarremos la cancha sembrando dudas cuando las cosas no nos salen. Que la pasión no nos impida ver la realidad, por más que nos duela. Seamos buenos ganadores pero también buenos perdedores. Aclaro, soy canaya pero no como vidrio.































