Se produjo ayer un hecho muy lamentable. Luego de casi 20 minutos de espera del colectivo 103 en la parada señalizada de Paraguay y Santa Fe, varias personas, entre abuelos, trabajadores y escolares, nos vimos sorprendidos que el interno/coche 301, (semivacío) pasaba el semáforo en rojo, no deteniéndose y poniendo en riesgo al pasaje y a los peatones que se disponían a cruzar la calle. El hecho denunciado ocurrió a las 12.55 y lo más grave es que al llegar el otro coche (luego de aguardar otros largos 20 minutos), al subir los pasajeros nos enterábamos que el anterior había continuado su alocada carrera, al menos hasta avenida Pellegrini, sin levantar gente. Por otra parte aumentaban las críticas por la espera y el nuevo conductor al ver que eran muchas las personas para subir los invitaba a esperar al coche siguiente (que implicaría a los pobres usuarios de este pésimo servicio público otros 20 minutos de paciencia). En momentos en que los docentes de la provincia reclaman su justo salario y otras demandas, los colectiveros verán beneficiados sus bolsillos por este tarifazo en el boleto. Se sabe que estos trabajadores cobran mucho más que un maestro, no necesitan tener estudios primarios, y menos secundarios; jamás son censistas ni presidentes de mesas en las elecciones, ni hablemos que pueden ser sujetos activos de "contención" de abuelos y niños, todo lo contrario, en su gran mayoría los aborrecen, porque los "molestan" al subir o viajar de su unidad de traslado. Sería bueno, que se dispusiera que los choferes de colectivo tengan que renovar su licencia anualmente con examen psíquico; casos como el de este mediodía se repiten demasiado seguido, no hay multas ni castigos ejemplificadores para trabajadores, ni empresas que ponen en riesgo a los olvidados ciudadanos, a los que se les exige paguen sus impuestos pero no reciben nada a cambio.






























