El otro día me dirigí a la terminal de ómnibus de nuestra ciudad para sacar un pasaje de ida a la costa, pero necesitaba también dos pasajes para volver con mi hija con capacidades diferentes. Ya me había pasado hace un año, cuando tuvimos que viajar al norte del país y fue muy traumático conseguir el pasaje de discapacitado con acompañante. En esa oportunidad dieron un montón de vueltas y eso que yo había presentado los papeles 30 dias antes. En esta oportunidad no me voy a quejar, sino todo lo contrario, porque sucedió lo normal, lo que tenía que suceder: lo que no estamos acostumbrados a ver, y es que se cumplan los derechos de las personas. La señorita de la ventanilla apenas pedía lo que necesitaba, revisaba los papeles que yo llevaba y viendo que eran los correctos y estaban en orden, automáticamente me adjudicó los dos pasajes que yo necesitaba. Quedé realmente sorprendida, porque siempre hay que pelear mucho para conseguir lo que por derecho les corresponde a las personas discapacitadas. Gracias a Empresa Argentina de ómnibus de larga distancia, simplemente por cumplir con su trabajo y hacer que las cosas funcionen como tienen que ser.



































