El 52 por ciento de la población eligió un cambio, que lentamente se esta produciendo y que aún falta mucho para que sea total, en tres meses de gobierno no se puede revertir lo mal hecho en 12 años. Pero el gobierno saliente y especialmente el ala dura del kirchnerismo continúa poniendo palos en la rueda en el camino del gobierno macrista, peronistas y especialmente kirchneristas apuestan al fracaso del gobierno de Macri, súbitamente afloró desde sus entrañas el patriotismo y la defensa de su querido pueblo, mientras en 12 años sólo callaron y aceptaron el desprestigio de la clase dirigente del matrimonio presidencial con el uso de la billetera y el látigo. Pero todo cambió, y ahora no hay billetera, látigo e imposiciones, ahora se respira un nuevo aire de libertad de expresión, diálogo y consenso, se retornó a la pluralidad. Pero esta pluralidad no quiere decir emplear todos los medios disponibles para apostar a un fracaso del macrismo, como buen argentino, independientemente de la ideología política que se tenga, se debe apoyar al éxito del gobierno de turno, que en definitiva será el éxito y bienestar de todos los argentinos. Actuar de manera distinta y no colaborar todos para que el gobierno logre encaminar nuestra querida Argentina, es un acto de desprecio hacia los compatriotas; en definitiva, es como dice un pensador: "nuestro país va a cambiar cuando el nosotros, le gane al yo".































