Las peores inundaciones en Pakistán en 80 años anegaron el noroeste del país y destruyeron la ciudad económicamente vital de Punjab, en una catástrofe que pone en riesgo el frágil liderazgo del presidente Asif Ali Zardari.

Las peores inundaciones en Pakistán en 80 años anegaron el noroeste del país y destruyeron la ciudad económicamente vital de Punjab, en una catástrofe que pone en riesgo el frágil liderazgo del presidente Asif Ali Zardari.
La violencia étnica en la mayor ciudad pakistaní, Karachi, y un ataque suicida adjudicado a militantes talibanes en Peshawar también sumaron presión contra el gobierno, muy cuestionado por la gestión de las inundaciones, que ya dejaron más de 1.500 muertos y devastaron la vida de más de tres millones de personas.
El agua afectó varios distritos de Punjab y se desplazaba hacia el sur anoche, dijeron miembros de los operativos de rescate y ayuda. "Hasta ahora hemos evacuado a 132.000 personas", dijo el mayor general Nadir Zeb.
Al menos 530.000 hectáreas de cultivos fueron destruidos sólo en Punjab, centro de la actividad agrícola del país.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió sobre un posible desabastecimiento de comida y anunció que entregará suministros por aire desde seis helicópteros a las áreas que quedaron aisladas por las inundaciones. l (Reuters)



Por Facundo Borrego
