La Unidad de Información Financiera, organismo nacional que investiga operaciones de lavado, pidió a la Justicia que revoque la decisión de un juez de no admitirla como querellante y archivar una causa por contrabando de droga sin investigar el posible lavado de activos. Para la UIF "no es lógico pensar que el contrabando de casi una tonelada de cocaína sea aislado y no producto de una compleja red de narcotráfico".
El organismo antilavado pidió a la Sala B de la Cámara Penal Económica que revoque la decisión del juez nacional Alejandro Catania de no admitirla como querellante y archivar la causa por el envío de unos mil kilos de cocaína a España, hecho que culminó con dos hombres condenados y otro absuelto.
El pedido se refiere al caso de un embarque detectado en enero de 2011 en el aeropuerto El Prat de Barcelona. La carga había salido desde Buenos Aires y por el hecho fueron detenidas tres personas: los hermanos Eduardo y Gustavo Juliá, posteriormente condenados a 13 años de prisión y multados por 100 millones de euros, y Gastón Miret, quien resultó absuelto.
En ese contexto, la UIF interpuso un recurso de apelación en la causa ante la sospecha de una posible maniobra de lavado. En agosto de 2012 el organismo pidió ser querellante y remitió al juzgado un informe con reportes de operación sospechosa vinculados a los imputados y a las sociedades anónimas de las que eran titulares, además de pedir el embargo, decomiso e inhibición de los bienes de los involucrados.
Sin embargo, a pesar de las evidencias presentadas, el juez rechazó el pedido con el argumento de que sólo se investigaba el contrabando de estupefacientes y no el lavado de activos, delito que sería anterior.
En abril pasado la UIF apeló la resolución del juez y la Cámara Penal Económica confirmó el decisorio, pero ordenó a la fiscalía que evaluara si ameritaba la acción penal por el delito de lavado y entonces volver a analizar el pedido de la Unidad.
Pero el fiscal Miguel Schamun rechazó tal posibilidad. Así, el 31 de mayo último Catania volvió a desestimar la solicitud de la UIF y archivó la causa.
Preocupante. La UIF volvió a apelar y en la audiencia manifestó que tanto el juez como el fiscal tuvieron "una mirada sesgada de la causa", ya que "no es lógico pensar que el contrabando de casi una tonelada de cocaína sea un acto aislado". Para el organismo esta maniobra, como todo delito complejo, requiere de "una faceta de lavado de activos para la concreción última del negocio".
La UIF también destacó que no habían sido correctamente valorados los reportes remitidos, con datos patrimoniales, participación de los imputados en las maniobras, inconsistencias en la venta de una aeronave y montos operados por dos empresas de aviación.
El organismo consideró "preocupante que tanto España como Estados Unidos y Uruguay hayan tomado medidas sobre los hechos cometidos —la condena de los hermanos Juliá en el primero y el recupero de los activos en los otros dos— y en la Argentina la Justicia proceda a su archivo y deniegue la posibilidad de investigar la ruta del dinero obtenido en la actividad ilícita".