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Operaron a la nena prematura quemada

A la niña nacida en un hospital pampeano, donde sufrió quemaduras por un caloventor, le amputaron los dedos del pie derecho. Se repone

Viernes 17 de Abril de 2015

Victoria, la beba nacida en forma prematura en La Pampa que fue quemada en las manos y pies con un caloventor en un hospital público fue sometida ayer a la amputación de los dedos y la planta del pie derecho y evoluciona en forma favorable en un centro de salud de Neuquén.
  La directora de la clínica San Lucas de Neuquén, María Marta Morcillo, dijo que la niña “toleró perfecto la cirugía” y señaló que permanece “despierta, con medicación para el dolor”.
  “La cirugía se hizo sin ninguna complicación”, expresó la especialista, y dijo que con la intervención se buscó “preservar la articulación del tobillo”, por lo que “va a poder tener movilidad del miembro inferior derecho como si fuera una niña normal”.
  “Tal vez ni siquiera tenga la necesidad de una prótesis”, manifestó la directora del hospital neuquino, y afirmó que es posible que sólo requiera “una plantilla especial” para caminar.
  Morcillo expresó que a raíz de las quemaduras que sufrió en el hospital donde nació “se resecaron todos los deditos” y explicó que “se aprovechó la parte del dorso del pie que estaba sanito para crear lo que se llama el muñón”.
  La especialista indicó que ahora “se va a ir controlando día a día para prevenir infección” de la zona intervenida.
  “Este primer paso ya está, ahora hay que esperar que ella se recupere, que engorde y salga adelante”, destacó la directora del hospital, y manifestó que la niña pesa 1,350 kilogramo y aún no se alimenta con leche materna.
  La niña nació prematura, de 7 meses, el domingo 5 en el hospital Jorge Ahuad de la localidad pampeana 25 de Mayo, donde sufrió quemaduras de segundo y tercer grado por un caloventor.
  Las quemaduras en manos y pies fueron advertidas por médicos de la clínica de la ciudad de Neuquén, donde fue derivada junto a su madre, a quien el hospital pampeano no había informado el hecho.
  El director del hospital Ahuad, Marcelo Güemes, consideró que se  trató de “un accidente” y justificó el hecho al afirmar que “se hace lo que se puede” con los recursos con que cuentan.
  Güemes dijo que las lesiones ocurrieron cuando la médica “canalizaba e intubaba” a la niña en el marco de las tareas de “reanimación”, tras el parto.
  Sostuvo que la asistencia a la niña se hizo “en un lugar pequeño”, por lo que “tenían el caloventor a 50 centímetros del chico y se quemó, lamentablemente”.
  La justicia pampeana inició una investigación sobre el caso.

“Un coloradito”. Laura, la madre de la nena, contó que los médicos que se ocuparon del parto no le permitieron ver a su hija apenas nació. Y que luego le pidieron disculpas porque la habían quemado. “Después de que nació, yo la escuchaba llorar todo el tiempo. La entubaron y yo no pude conocerla hasta el día siguiente. No la conoció ni el padre. Me dijeron que iban a trasladar a la nena, que la iban a estabilizar y que iba bien. Yo traté de verla, pero no me dejaron. Y a la noche me llamó mi mamá para decirme que a la nena la habían quemado. Yo le pregunté cuánto, y me dijo «no sé, porque no me dejaron verla». Después la doctora me dijo que la disculpara. Yo le pregunté ¿mucho la quemó doctora?», y me dijo que no, que era un coloradito nada más”.
  “Al día siguiente vino con ella la asistente social. Y me dijo que pedía disculpas porque habían quemado a la nena, que no se habían dado cuenta. ¿Ella no sentía el olor? Me dijo que no”, dijo la mujer.

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