Visito frecuentemente el partido de Tres de Febrero (provincia de Buenos Aires), más precisamente localidades o barrios, si se quiere, del gran Buenos Aires como Caseros, Ciudad Jardín y cada vez me surge el mismo comentario : ¡qué gran ciudad tenemos los rosarinos¡ Hay quien podría confundirlo con un consuelo poco inteligente, pero a medida que transito aquellas calles lideradas por Hugo Curto, valoro adecuadamente a nuestras autoridades municipales de los últimos 25 años. Son calles sumamente angostas donde se permite el doble estacionamiento y la doble mano. Continuamente hay que buscar un espacio para dejar pasar al que viene enfrente que por abundar, suele ser un camión. Mientras se debe estar muy atento a esa circunstancia, imposible evitar pozos y roturas de la calzada muchas veces, tapadas por la suciedad reinante. Y la indisciplina de los conductores de todos los medios es alarmante: los semáforos, que curiosamente funcionan, son ignorados absolutamente por todos para grave riesgo de quienes somos de otros sitios y paramos ante el "rojo" pese a las bocinas de quienes tenemos atrás. Allá todo "se arregla", en cualquier sector de la Municipalidad "saben escuchar". Si Rosario no fuese mejor controlada (semáforos, doble estacionamiento, camiones de carga y descarga a cualquier hora) podría ser un modelo comparado con el gran Buenos Aires y alrededores donde absolutamente cada uno hace lo que le resulta más cómodo sin interesarle los demás. Evidentemente es falta de capacidad para diagramar lo más sencillo de un sistema de tránsito o caso contrario, será que a algunos les conviene que siga así.






























