Como decepcionante e increíble califico el propósito de la Fundación Messi en aliarse con las autoridades y compartir el espacio verde del ex Batallón 121, según lo trascendido por las propias autoridades. Recordemos que Ve.R.De. 11, la organización que representa al vecindario, viene luchando desde hace una década para que el citado predio sea consolidado como parque público. En cambio, el unificado poder provincial y municipal ha decidido cederlo a los denominados “desarrolladores inmobiliarios”, cuya obvia finalidad es construir edificios de hasta 30 metros de altura, creando una minuciocidad y favoreciendo el hacinamiento y destruyendo consecuentemente este único oasis. La Fundación Messi habría sido tentada por el poder político y premiada con una parcela del predio a cambio de usufructuar su prestigio y amortizar en parte el rechazo unánime de los vecinos al proyecto oficial. Los vecinos recuerdan que el predio está aún en manos de la Justicia y legisladores provinciales, y que además está siendo elevado un pedido a la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos. Tenga presente la Fundación que en su oportunidad los vecinos, a través de una carta al señor Lionel Messi (suponemos que no llegó a destino), le pedimos que nos brinde su apoyo moral para la creación de un parque, teniendo en cuenta que estaría en su propio barrio y que resulta ideal para la práctica de deportes integrados especialmente para los niños. Los vecinos se resisten a pensar que en su lugar puede prevalecer “un campo de reclutamiento para futuros futbolistas profesionales”. Confiamos en que Lionel Messi recapacite.































