El pasado jueves se publicó una carta destacada en la que se aboga por legislar el concubinato, reconociéndole derechos hereditarios después de cinco años de convivencia. Sería un gravísimo error, nuestro régimen legal de bienes de la sociedad conyugal ya es totalmente obsoleto. En el caso concreto del concubinato, la inmensa mayoría de personas que están en esta situación son perfectamente conscientes de lo que hacen, y es precisamente la situación que quieren. Un cambio de legislación no haría más que contradecir su voluntad y deseos más íntimos. Hace más de 20 años que tenemos ley de divorcio vincular, por lo que no existe ningún limitante a quienes desean casarse y someterse al régimen patrimonial matrimonial como lo legisla, con un criterio totalmente obsoleto, nuestro viejo Código Civil. Voy a poner un sólo ejemplo. Una pareja, cuyo estado civil es de divorciados o viudos, con hijos no comunes de uniones anteriores, generalmente optan por no legalizar su unión precisamente para no complicar la sucesión de los bienes de cada uno a sus respectivas descendencias. Claramente la ley violentaría su voluntad y deseos más íntimos.



























