Nuestro querido y glorioso rojinegro no es violencia. No podemos decir que Newell’s sea un club violento porque algunos pocos busquen violencia para disputar un poder efímero, cuando hay miles y miles de hinchas que hacen la vida de un club. La historia de NOB es muy grande y muy rica, por él pasaron y pasan grandísimos jugadores que han puesto muy en alto nuestros colores. Hoy NOB, después de muchos años, ha recuperado su identidad, su patrimonio, su historia, su fútbol, su familia, sus inferiores. Han vuelto al club queridos ídolos a trabajar día a día para que otra vez nuestro equipo esté formado por chicos de la cantera. Hoy nuestra comisión directiva se esfuerza denodadamente para que el club sea día a día del verdadero hincha, del socio, de la familia. NOB no es violencia, no dejemos que unos pocos ensucien nuestro grato nombre, mucho menos nuestra historia y nuestro futuro.



























