La ley de educación nacional, en su articulado referente al nivel inicial puso en evidencia el serio déficit de salas en jardines y escuelas estatales en el país, que deja sin cobertura a miles de niños y sin posibilidades de organizarse a muchas familias.
Los números nacionales indican que asisten a establecimientos rurales el 20% de los niños de 3 y 4 años y el 65% de los de 5 años del total de la población, según Ctera.
Esta cuestión es un tanto contradictoria, precisamente cuando la norma obliga al Estado nacional y a las provincias a dar cobertura “universal” desde los 45 días de vida a los 4 años de edad y “obligatoria” para el preescolar, es decir a los 5 años, al tiempo que confiere a los padres el derecho a reclamar a los gobiernos, docentes y escuelas en sus lugares de residencia.































