La desaparición de una niña de cinco años, April Jones, en un pueblo de Gales tiene en vilo a miles de británicos, volcados como voluntarios en su búsqueda. La niña desapareció a las siete de la tarde del lunes, cuando jugaba con un grupo de amigos.

La desaparición de una niña de cinco años, April Jones, en un pueblo de Gales tiene en vilo a miles de británicos, volcados como voluntarios en su búsqueda. La niña desapareció a las siete de la tarde del lunes, cuando jugaba con un grupo de amigos.
El caso agitó el recuerdo de la desaparición de Madeleine McCann en Portugal el 3 de mayo de 2007,
El único sospechoso en relación con el secuestro de la niña, ha sido detenido por el presunto asesinato de la pequeña, anunció ayer el detective Reg Bevan, de la policía de Gales.
April andaba en bicicleta y jugaba con unos amigos cerca de su casa en la localidad de Machynlleth, centro de Gales, cuando fue vista por otros niños subirse a una furgoneta, aparentemente de manera voluntaria.
Al día siguiente, Mark Bridger, de 46 años, fue detenido como sospechoso del secuestro de la menor, pero desde ayer permanece arrestado bajo la sospecha del asesinato de la niña.
"La última vez que fue vista (la niña) fue cuando se subía a una furgoneta gris o de color claro", aseguró ayer el portavoz de la policía local, Reg Bevan. "Desconocemos la matrícula y sólo tenemos descripciones parciales. Podría tratarse de un Ford Connect o un Land Rover".
"Sabemos que la niña subió por el asiento del conductor, por lo que es probable que la convencieran para abordar invitándola a manejar", agregó Bevan. "Los testimonios que tenemos apuntan a que se subió de una manera voluntaria y que no hubo ningún forcejeo", señaló.
El caso de April ha conmocionado a la tranquila localidad de Machynlleth, donde cientos de vecinos se han sumado en los últimos días a la búsqueda de la niña en las zonas boscosas. Con el anuncio de Bevan, la misión de las fuerzas de seguridad galesas ahora es la de hallar el cuerpo de la pequeña.
"El arresto no es una distracción en nuestros esfuerzos por encontrar a April y continuamos comprometidos a encontrarla", agregó el vocero policial.
Al mismo tiempo, el detective pidió la colaboración de la población para que se ponga en contacto con la policía sobre cualquier información que ayude a localizar a la niña. La pequeña vestía un abrigo morado con capucha, pantalones negros y una remera blanca.
Media docena de helicópteros y patrullas de refuerzo con perros están peinando una zona de 30 kilómetros alrededor del pueblo donde desapareció April, aunque la búsqueda se ha extendido a todo Gales y la oeste de Inglaterra.
"Hemos estado rastreando la zona durante toda la noche porque el tiempo es vital es casos como éste", declaró ayer a la cadena Skynews un voluntario, John Rogers, que se sumó con su bicicleta de montaña a la búsqueda. "Nos hace falta mucha más gente dar con el paradero de la furgoneta", explicó.
"La familia de April Jones está "devastada", según relató un vecino de la calle en donde viven, Gath Road, acordonada desde anteanoche por la policía.
El alcalde de Machynlleth, Gareth Jones, hizo un llamamiento por televisión: "Vivimos con esperanza... Y pedimos a quien haya visto algo, por mínimo que sea, que se ponga, por favor, en contacto con la policía", subrayó.
El caso Maddie
Madeleine Beth McCann (Maddie, nacida el 12 de mayo de 2003 en Leicester, Inglaterra), hija de la médica clínica Kate McCann y el cardiólogo Gerry McCann, desapareció el jueves 3 de mayo de 2007 de un hotel de Praia da Luz, en el Algarve, una zona de veraneo portuguesa. Sus padres habían dejado durmiendo a Madeleine y a sus hermanos gemelos Sean y Amelie, de dos años en ese entonces, y se fueron a cenar con unos amigos a unos 70 metros del lugar. Al regresar, el matrimonio encontró la cama de Madeleine vacía. Nunca más se vio a la niña.


