Ilusionada por la compra de mi primer vehículo me dirigí hacia una empresa líder en Rosario, con un nombre muy pesado, con mis ahorros de toda la vida. Pasada la etapa de llenar formularios y firmar papeles se acordó la entrega del vehículo y fui por él. Motivo de mi emoción la espera se hizo interminable, pero todo se transformó en indignación cuando me lo entregaron. La camioneta estaba totalmente sucia, por dentro y por fuera. Era un verdadero desastre. Mi queja va dirigida al gerente de ventas que demostrando una gran autoridad me hizo entender que mi insatisfacción sería tenida en cuenta. Sumado a esto, la camioneta vino con la pintura saltada en algunas partes, desbalanceada y con otros detalles menores. A todos los que quieran realizar una inversión en este país tan popular con lo nacional, miren, observen y chequeen bien la entrega de su vehículo. A pesar de que estos coches se fabrican muy cerca de Rosario tuve un disgusto. Ojalá sigan vendiendo y vayan por más superando sus errores.































