El 23 por ciento de los conductores jóvenes de la ciudad de Mendoza que sale de boliches nocturnos lo hace “alcoholizado”, mientras otro 7 por ciento llega en ese estado, según los controles de alcoholemia que el Ministerio de Seguridad provincial realiza los fines de semana.
El director de Participación Comunitaria, Alejandro Gil, dijo que “el porcentaje se eleva cuando uno mira (a otros pasajeros) dentro del vehículo. Controlamos sólo al conductor pero si observamos, por ejemplo, en el interior de las trafics, el número se eleva”, remarcó.
En la misma línea, dijo que desde agosto de 2009 han sextuplicado los partes por ingesta de alcohol.
Gil presentó un planteo sobre el aumento del consumo de alcohol entre jóvenes que conducen vehículos ante legisladores de la comisión de legislación y asuntos constitucionales de la Cámara de Diputados de la provincia, que analiza una serie de modificaciones a la ley provincial de diversión nocturna.
Entre los cambios que propone el Poder Ejecutivo, se encuentra la modificación de los horarios de ingreso y egreso de estos locales.
La idea es liberar la taquilla para el inicio -actualmente habilitada hasta las 2.30- y extender el horario de cierre una hora más, es decir, de las 5.30 a las 6.30, aunque manteniendo la prohibición de expender bebidas alcohólicas después de las 4.30. La iniciativa es similar a la que se aplica en la provincia de Buenos Aires.
Además, Gil sostuvo que la llamada previa, en la que se reúnen jóvenes antes de ingresar a los boliches en estaciones de servicio o bares, ahora se hace en las casas.
“El 67 por ciento toma antes de ir a bailar y lo hace en una casa. La previa cambió de lugar, no dejaron de tomar alcohol”, manifestó el funcionario.
Por su parte, el director del Plan Provincial de Adicciones, Mauricio Vezzoni, añadió que de acuerdo a un estudio del Observatorio Argentino de Drogas, que se realiza en guardias de los hospitales, de 2003 a 2009 hubo un incremento en cuanto a la cantidad de personas que llegan a la guardia del hospital central de Mendoza por consumo de sustancias tóxicas.
El diputado provincial Luis Petri, señaló al respecto que es necesario “legislar sobre la incidencia del factor humano en relación con el alcohol, que si bien es un elemento exógeno, es determinante de una gran cantidad de accidentes mortales”.
Por ello presentó un proyecto de ley donde plantea que “las confiterías, restaurantes, locales de diversión nocturna, bares, salones de fiesta, casinos, drugstore y todos los que expenden bebidas alcohólicas, deberán ofrecer alcoholímetros a los consumidores para que estos puedan determinar el grado de alcohol en sangre y su eventual aptitud para conducir”.
Además, el proyecto propone multas por incumplimiento que van desde los mil hasta los diez mil pesos, “debiendo tenerse en cuenta la reincidencia al momento de la imposición de la sanción”. (DyN)



























