Godeken.— Los 1.800 habitantes de Godeken se estremecieron con un hecho
inesperado: un comerciante fue hallado asesinado ayer en su casa y los investigadores están tras
los pasos de dos sospechosos que se encuentran prófugos, según indicaron fuentes policiales. Una
chica habría confesado en la comisaría del pueblo que su novio y su hermano fueron los autores del
crimen.
El cuerpo de Luis Faenze, de 62 años, fue encontrado semidesnudo en el baño de
la vivienda y tenía cinco puñaladas en la espalda, otra cerca del cuello y un corte en el glúteo
derecho. Vivía solo en esa localidad cercana al límite con Córdoba, 160 kilómetros al sudoeste de
Rosario. Tenía un pequeño almacén en el garaje de su casa, en la calle 17 sin número.
El suceso habría ocurrido la madrugada de ayer, pero la policía recién tomó
conocimiento cerca de las 9.30 luego de que una amiga de Faenze entró a su casa y lo encontró sin
vida.
"A la mujer le llamaba la atención que el almacén y la casa de Faenze estuviesen
cerrados y. después de preguntarle a la madre, que vive en el frente, si sabía por qué su hijo no
había abierto el comercio decidió entrar por una ventana", explicó un investigador a LaCapital.
El cuerpo estaba en el piso del baño boca abajo en medio de un charco de sangre
a raíz de las cuchilladas que le habían asestado. Tras ser examinado por un médico local fue
trasladado al Instituto Medico Legal de Rosario para la autopsia.
Dos agresores. El caso es investigado por el juzgado de Instrucción de Melincué,
a cargo de Elizabeth Mangini. La jueza ordenó una serie de allanamientos que permitieron avanzar en
la investigación. Una fuente policial señaló que en una de las viviendas se encontró ropa
ensangrentada de los dos agresores, que fueron delatados por la novia de uno de los atacantes. Un
portavoz policial señaló que uno de los sospechosos tiene antecedentes penales por robo y habría
salido anteayer en libertad.
Si bien desde el principio no se descartó ninguna hipótesis la más fuerte era la
de crimen en ocasión de robo. Aunque ninguno de los ingresos a la casa estaba violentado sí se
detectó "un cierto desorden" en el dormitorio y fue encontrado sobre la mesa del comedor la máquina
registradora del comercio. Como no se pudo constatar la sustracción de dinero ni de otros elementos
de valor, surgieron otras teorías en torno a las razones del crimen.
Azorados. "En este pueblo nos conocemos todos y Luis era una persona muy buena
que no molestaba a nadie y no merecía esta muerte tan horrible. Los culpables se deben podrir en la
cárcel", dijo uno de los tantos vecinos consternados por lo sucedido. "Estamos compungidos
—añadió— por este hecho y no podemos creer que haya ocurrido acá donde nunca pasa
nada".
En lo que va del mes es el tercer crimen que se produce en el departamento
Caseros, donde históricamente este tipo de sucesos son poco frecuentes y aislados. El último
homicidio se había registrado el martes y tuvo como víctima a un camionero de San José de Esquina
(ver página 28) cuya comunidad ayer se movilizó en demanda de justicia.