Unas 200 personas se concentraron ayer a la mañana frente a la seccional de
policía de San José de la Esquina para reclamar el esclarecimiento del crimen del camionero quien
fue asesinado de un disparo en la cabeza el lunes a la noche cuando circulaba con su vehículo por
la ruta provincial 92. Los manifestantes entregaron a las autoridades policiales un petitorio en el
que expusieron además la preocupación que existe en el pueblo frente a varios episodios
relacionados con la falta de seguridad.
Sergio Giampaoli, de 35 años y padre de 4 chicos, fue atacado a los pocos
minutos de haber salido de su casa con un cargamento de 30 toneladas de soja. El camionero manejaba
un Dodge con acoplado y se dirigía a General Lagos. La hipótesis más firme que siguen los
investigadores está centrada en que la víctima fue ejecutada durante un intento de robo.
El lugar donde apareció el camión, con el cuerpo del chofer recostado sobre el
piso de la cabina, es para los investigadores un signo de que Giampaoli pudo perder el control del
rodado antes de ser asesinado de un tiro en el cráneo. Ayer trascendió que la bala que mató en
forma instantánea a Giampaoli partió de un revólver de calibre 32.
El crimen fue descubierto minutos antes de la medianoche del lunes cuando un
agente de la seccional del pueblo pasó por el lugar, por la ruta provincial 92 a unos 5 kilómetros
del pueblo, y observó que a unos 30 metros del pavimento se hallaba un camión detenido, pero con
las luces encendidas.
Cuando el policía se acercó enseguida descubrió que el chofer yacía sobre el
piso de la cabina muerto y con un disparo en la sien. Los peritos detectaron otro impacto de bala
en el equipo de aire acondicionado del camión
La secuencia. De acuerdo a los testimonios recogidos, Giampaoli circulaba hacia
el este. Según la inspección que hicieron los detectives en el lugar del crimen, el camión quedó
detenido en el medio del campo luego de haber intentado girar en U y derribar un cerco de alambres
de púas. Los voceros creen ver en esa posición un probable intento de Giampaoli de escapar y
regresar hacia el pueblo.
La policía sospecha que el camionero fue interceptado por un grupo de hombres
que se desplazaba en un auto. Al parecer, la gavilla habría efectuado un disparo intimidatorio que
dio en el aire acondicionado. En esas circunstancias, la víctima, tal vez asustada, habría perdido
el control del vehículo o bien, mediante un volantazo, les pudo tirar el camión encima a los
asaltantes. Esa maniobra habría sido la causa del despiste.
Finalmente, el o los delincuentes se acercaron al camión y le dispararon a
Giampaoli desde una distancia de 2 ó 3 metros directo a la cabeza. Después le quitaron la billetera
que llevaba en el pantalón y la arrojaron a varios metros de la cabina con siete pesos en su
interior.