El comité sobre derechos del niño de las Naciones Unidas considera que el niño tiene el derecho a saber quienes son sus padres, y que las cunas les quitan ese derecho.
El comité sobre derechos del niño de las Naciones Unidas considera que el niño tiene el derecho a saber quienes son sus padres, y que las cunas les quitan ese derecho.
Los defensores de las BabyBox están totalmente en desacuerdo con ese punto de vista. Gabriele Stangl, del Hospital Waldfriede de Berlín, opina que estas cunas salvan vidas y por lo tanto aumentan los derechos del recién nacido.
En la caja de Berlín, dice, hay un sistema de seguridad proporcionado por la maternidad del hospital. Una vez que el bebé es depositado, una alarma suena inmediatamente en el hospital, que al principio se encarga de su cuidado, luego pasa a una familia de acogida y, finalmente, puede ser adoptado legalmente.
Al principio, la madre puede volver a buscarlo si está arrepentida, pero luego, cuando el bebé ingresa al sistema de adopción, ya pierde su derecho.
Una de las madres que regresó por su hijo le dijo a la BBC que cuando dio a luz estaba desesperada. El padre no estaba, ella era joven y se encontraba en estado de shock, por eso optó por la caja. Pero una semana después volvió a buscar a su hijo. Cuando notó que tenía su pelo, sus ojos, se dio cuenta de que no podía abandonarlo.
Todavía hoy visita la maternidad del hospital para mostrar fotos del niño que está criando. Este sistema le dio tiempo parar pensar y aclarar su cabeza.
En una de las cunas instaladas en Hamburgo, 42 bebés fueron dejados en los últimos 10 años. De las 17 madres contactadas por los organizadores del sistema, 14 volvieron por sus niños.




