En estas últimas semanas, sorprendida, asistí a un espectáculo que me llena de honor. Es ver al público rosarino llenar las 8 o 10 funciones de la obra “Toc Toc”. Felicito a los actores, directores y empresarios por el éxito. Ahora, no toda esa gente que honró con su presencia a esta obra “de Buenos Aires”, no toda esa gente asiste a ver teatro rosarino. No toda. Se dice que “Dios está en todas partes pero atiende en Buenos Aires” y yo me pregunto: ¿hasta cuándo? Endiosamos obras, actores y autores sólo porque vienen de Buenos Aires. Me pregunto: ¿sabemos que en Rosario hay obras excelentes, de un nivel que nada tiene que envidiar a los capitalinos? Evidentemente hay un abismo, nuestro pueblo es nuestro público. Nuestro público no conoce el trabajo maravilloso que hace décadas vienen desarrollando diferentes grupos de teatro en Rosario. Yo le golpeo las puertas de la reflexión al público rosarino, y les digo “Toc, Toc rosarino”, ¿Estás ahí? Porque acá hay gente que está haciendo teatro del bueno, sólo quería que lo supieras.




























