Finalmente ayer se concretó la llegada de Lucas Boyé a Newell’s. El joven delantero de 19 años, procedente de River, arribó a préstamo por un año, sin cargo y sin opción de compra. A los rojinegros se les abrió un cupo extra de refuerzo por la transferencia de Ezequiel Ponce a Roma de Italia y la dirigencia fue a la carga por el atacante que está muy bien considerado por el cuerpo técnico que comanda Lucas Bernardi. Anoche Ovación logró contactar a la flamante incorporación tras superar la revisión médica. Y el punta dejó traslucir su satisfacción por ponerse la pilcha leprosa. “Estoy muy contento. Lo más importante es que ya estoy acá y mañana (por hoy) me sumo al plantel para estar a las órdenes del entrenador y aportar lo mío”, expresó. Claro que sabe mejor que nadie que el domingo se viene el clásico y al ser consultado al respecto no esquivó la respuesta: “El DT decidirá si juego, yo me voy a entrenar de la mejor manera para estar disponible en el momento que me necesite”.
“Me entusiasmaba mucho la chance de poder jugar en Newell’s y gracias a Dios estoy acá. Tengo muchas pilas para comenzar a entrenar y voy a sumar desde donde me toque”, confió el delantero, en sus primeros pasos por Rosario.
—¿Cómo te definís como delantero?
—No me gusta mucho hablar de mí. En inferiores jugaba de punta por afuera y luego por el físico los entrenadores comenzaron a utilizarme más de centrodelantero. Hoy en día quedé de nueve definido, pero me gusta jugar de segunda punta también. La verdad es que me adapto a todo lo que me pueda pedir el entrenador. Estoy tranquilo y con ganas de entrenar con mis compañeros.
—Si el domingo te toca estar, ¿tenés ganas de participar del clásico?
—Obvio, pero eso será decisión del técnico. Yo estoy muy bien desde lo físico y futbolístico, y dependerá del DT si me toca jugar. Estoy con muchas ganas y aportaré desde el lugar que me toque.
—¿Qué conocés de Newell’s?
—A Newell’s lo conozco bien porque soy de San Gregorio, una localidad que está cerca de Rosario. Me gusta el club, me entusiasmó mucho la propuesta de Newell’s y por eso vine. Antes de ir a River vine dos veces a probarme acá, pero no se dio la oportunidad de quedarme porque uno a veces en las pruebas está nervioso. Pero hoy me toca sumarme, estoy contento y muy feliz. Quiero aprovechar el momento de poder pelear un lugar.
La habilitación del cupo extra de refuerzo se abrió por la incorporación inmediata de Ponce a la Roma de Italia. Esto generó que la dirigencia leprosa tenga premura por cerrar el fichaje de Boyé, ya que el plazo por reglamento para hacerlo expiraba dentro de unos días. Y la venta de Casco a River (ver aparte) viabilizó la operación. Boyé llegó al Parque a préstamo por un año, sin cargo y sin opción de compra, ya que el atacante todavía no resolvió su futuro con la entidad de Núñez.
Newell’s necesitaba sumar a un refuerzo arriba, ya que la salida de Ponce dejó sin reemplazo natural en el puesto de centrodelantero a Scocco, que encima está en duda para el clásico. Por eso Boyé fue una alternativa potable y ayer se cerró su incorporación. Ahora la dirigencia deberá tramitar la habilitación, pero hay optimismo en que esté disponible para el derby.





























