He seguido atentamente los artículos sobre el nuevo Código Urbano de la semana pasada. Coincido con que hay que planificar para crecer en forma ordenada. Hay que pensar la ciudad para el futuro. Me gustaría realizar algunos comentarios respecto a los precios de las propiedades y alquileres, que también formó parte del debate: si hay inflación, estos precios aumentan. Si no hay inflación, también aumentan. Si no hay viviendas, estos precios aumentan. Si hay auge en la construcción, también aumentan. Si no hay Código Urbano que regule la construcción, estos precios aumentan. Si hay código, también aumentan. Si no hay crédito hipotecario para ayudar a las personas que no tienen vivienda, estos precios aumentan. Si hay crédito hipotecario (según el gobierno de turno), también aumentan. Sinceramente, creo que es mentira que el auge de la construcción solucione el problema de la crisis habitacional. Lo mismo sucede con los créditos hipotecarios de los cuales hubo mucho ruido, pero pocas nueces. Capítulo aparte se merecen las comisiones que se cobran, el comportamiento de algunas inmobiliarias y las cláusulas abusivas en los contratos de alquiler. Soy inquilina, me preocupa realmente todo lo que está pasando y hay ciertas preguntas para las cuales me cuesta encontrar una respuesta coherente: ¿Por qué siempre suben los precios de las propiedades y los alquileres? ¿Cuándo se van a acordar de personas como yo, inquilinos, trabajadores, que pagamos nuestros impuestos, no participamos en piquetes y nos cuesta terriblemente poder acceder a una vivienda digna? ¿Alguien me puede brindar las respuestas que necesito?



























