"Los mayas fueron los griegos de Centroamérica, del mismo modo podrían compararse con los romanos" Ivar Lissner. "Así vivieron aquellos", página 276. La última fatídica predicción maya aseguraba que el mundo sucumbiría el 21 de diciembre de este 2012. Hoy, el nuevo descubrimiento del calendario maya más antiguo hallado en las ruinas de Xultún, Guatemala, corta los temores de aficionados a teorías fatalistas cuyo basamento posiblemente tenga que ver con la incertidumbre actual de nuestra sociedad acosada por problemas de inestabilidad. Arqueólogos que forman parte de los hallazgos de Xultún, Willian Saturno de la Universidad Boston y David Stuart de la Universidad de Austin, siguiendo caminos abiertos por saqueadores de la perdida Xultún en la selva de Peten, encontraron según la revista Science, el calendario maya más antiguo que desmonta el presagio de que la vida sobre este planeta desaparecería este año. Calendario, que pintado sobre una placa de piedra, siglos antes que los códices, asegura que nuestra existencia duraría hasta el año 3600. Además, esta placa contiene una serie de cálculos que responden a los ciclos lunares, mientras que unos jeroglíficos hechos en la pared de la parte norte de la cueva podrían relacionarse con los ciclos de Marte y Mercurio. Bien, como dice Ivar Lissner, los mayas podrían ser griegos o romanos, pero el misterio está en que estos conocían varios idiomas, entre ellos el nipón ya que el indio maya con pocos inconvenientes se entiende con el japonés. Pero, lo más notable de este misterio es que un tibetano en la lengua Naga, uno de los tres idiomas indo-birmanos más populares entre el Kuki y el Chichin, se entienden perfectamente con un indio maya.



























