Los 33 mineros atrapados hace más de dos meses 700 metros bajo tierra en el desierto chileno de Atacama viven una verdadera montaña rusa emocional, virtualmente "peleándose" por ser el último en salir, mostrando la solidaridad que los une, mientras avanza rápidamente el reforzamiento del ducto por el que emergerán.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, dijo que en una video conferencia la víspera con los 33 mineros, varios se postularon por ser el último en salir.
Aseguraban no estar débiles, sino en perfecta condición para resistir hasta el final del rescate, que se calcula comience pasado mañana y se extienda por dos días, porque cada ciclo de subir y bajar la jaula en la que serán izados, ajustar al minero dentro de ella y sacarlo, podría demorar una hora.
Solidaridad. Mañalich dijo que anteayer al hablar con ellos sobre "cuál debería ser el orden (de salida)... están en un actitud tal de solidaridad y compañerismo que más bien la dificultad es que cada uno quiere ser el último en ser rescatado y dejarles los primeros puestos a quienes ellos estiman están en mayor necesidad o son más frágiles".
"Están muy ansiosos... ocupados con lo que esta pasando... ayer en la mañana se rompió el techo en la mina (se completó el túnel de salida). En la tarde se produjo una explosión (hecha por los mineros para ampliar la boca del ducto). Ahora están empezando a recibir ropas" para subir, dijo Mañalich. "Me lo imagino, estar viviendo en una montaña rusa, no hay tiempo de pensar o de distraerse".
Además, comentó que la entrada de cada minero a la cápsula será la primera vez desde que los 33 quedaron atrapados el 5 de agosto en la mina de cobre y oro, "en que van a estar completamente solos".
Mañalich explicó lo que puede suceder durante el ascenso por el túnel de 622 metros de largo y 70 centímetros de diámetro: ataques de pánico, náuseas, vómitos y sufrir los cambios de temperatura de los 30 grados centígrados del socavón hasta uno o dos grados centígrados en la superficie, si salen de madrugada o de noche.
"Ese momento es de mucha intensidad", advirtió.
Muy tranquilos. De allí la importancia de que los primeros mineros en salir "sean muy tranquilos, muy experimentados y nos digan (por ejemplo) que en tal parte, en el metro 320, se produce un sobresalto, de manera tal que al que viene después nosotros le digamos «oye vas en el metro 340, cuando llegues al 320 vas a sentir un fuerte sobresalto»".
"Eso es una diferencia enorme de que pase algo de imprevisto o que me hayan advertido, y por último nosotros vamos a subirlos a un metro por segundo, pero si fuera necesario acelerar... o ir más despacio, lo que sea necesario", agregó, explicando que se manejará el ritmo.
Mañalich ratificó que 12 horas antes de su salida los 33 tendrán una dieta sólida y líquida suave y seis horas antes sólo líquida con bebidas preparadas y donadas por la agencia espacial de Estados Unidos, la Nasa.
En el hospital de Copiapó, capital de la región de Atacama al norte chileno, donde está el yacimiento, dos pisos recibirán a los mineros. En el segundo estarán 16 hombres y en el tercero 17.
"Están preparadas dos camas en la unidad de cuidados intensivos, en caso de que se precise, pero ninguno tiene problemas que lo hagan necesario", dijo Mañalich.
"Cuatro médicos en la mina y otros cuatro en el hospital estarán a cargo de la evaluación de los mineros", explicó.
"Ellos no son pacientes... son personas sanas", aseguró.
La cápsula en la subida podría rotar 360 grados unas 10 a 12 veces debido a que el túnel no es vertical sino una gran curva, en forma de cascada.
El ministro de Minería, Laurence Golborne, dijo que el recubrimiento de las paredes de 96 de los 622 metros del túnel del pozo terminado el día anterior se inició a primera hora de ayer.
Los trabajadores deben instalar en el túnel 16 tubos de acero de seis metros de largo y 500 kilos de peso cada uno.
"La labor tardará un día y medio", según Golborne.
Enfrentan riesgos. La inédita operación de rescate enfrenta riesgos que analizan los expertos, que barajan todas las posibilidades para minimizar las eventualidades.
"Siempre tenemos la posibilidad de que ocurran contingencias... vamos a esperar a que esto suceda en forma normal por las próximas 24 horas", dijo André Sougarret, jefe del equipo de rescate.
Luego de que la perforadora T-130 culminó el túnel anteayer por la mañana y que un equipo de geólogos y geomecánicos concluyó que sólo se debe reforzar la parte superior del hoyo, Golborne anunció que el rescate propiamente tal se iniciaría pasado mañana.
Los mineros atrapados en el fondo de la mina San José, 850 kilómetros al norte de Santiago, colaboran activamente desde hace más de un mes con su rescate.
Removieron toneladas de material arrojado por la perforadora al fondo del socavón, y ayer por la tarde dinamitaron el fondo del túnel para posibilitar que la cápsula que los llevará a la libertad descienda y ascienda sin rozar las paredes de roca dura.
Cuando concluyan el reforzamiento parcial, empezarán a instalar las poleas de las que colgarán una cápsula especialmente diseñada para izar a los trabajadores, bautizada como Fénix, en alusión al ave mítica que renace de entre las cenizas. Esta fase se prolongará por unas 48 horas. l (AP)