La última carta enviada por los 33 mineros atrapados bajo tierra en Chile reveló ayer los temores y ansiedades de algunos de ellos ante el rescate de esta noche.
“Todavía no estoy nervioso. Creo que cuando me toque subir a la cápsula, los nervios me van a atacar”, dijo el minero Jimmy Sánchez, el más joven del grupo con 19 años.
La misiva, dirigida a su cuñada, Rozana Avalos, revela los pensamientos del muchacho, padre de una niña de cinco meses llamada Bárbara.
“Por el momento estoy feliz y tranquilo. Siempre he estado con este ánimo”, aseguró Sánchez, quien comenzó a trabajar en la mina meses atrás por unos 700 dólares mensuales.
“Para mí es como si fuera ayer el día que quedamos aquí. Dios quiso que me quedara acá, no sé, para que yo cambie. Y he pensado y voy a cambiar mucho”, sostuvo.
“He sufrido mucho y no quiero sufrir más. En los momentos más difíciles le agradecía a Dios porque me había dado una hija. Espero que cuando me toque, todo esté bien”, se sinceró.
En la superficie, su cuñada dice que todos esperan el regreso de Jimmy Sánchez. “Vamos a hacer una fiesta en la población (villa miseria), hay 500 invitados”, aseguró.
Temen a la prensa. Las familias de los 33 mineros atrapados en el yacimiento San José temen que el interés periodístico en torno al rescate afecte a los trabajadores luego de su salida, indicó ayer una encuesta realizada por el diario chileno La Tercera.
Los parientes estiman que los más de 1.500 periodistas se convertirán en una carga para los trabajadores, por lo que las autoridades desarrollaron actividades de oratoria para que los mineros enfrenten mejor a las entrevistas.
El temor de las familias quedó expresado en la encuesta realizada por el periódico, que entrevistó a 20 representantes de los 33 mineros para evaluar el rescate e identificar las expectativas de quienes esperan con ansias a sus parientes.
La encuesta arrojó una preocupación por las secuelas psicológicas que podría acarrear la estadía de más de dos meses a 700 metros bajo tierra, aunque la mayoría cree que la calidad de vida de los mineros mejorará con nueva ofertas de trabajo por el interés de lo que vivieron.
Sin embargo, 12 de los 20 representantes aseguran que los trabajadores no volverán a desempeñarse en la minería, mientras que los ocho restantes consideran que quienes tienen más experiencia y carecen de otros conocimientos volverán a los yacimientos mineros.
La mayor parte de los familiares piensan que los 33 trabajadores seguirán unidos en el futuro, debido a que la experiencia permitió que desarrollaran fuertes lazos afectivos entre ellos.
Las familias evaluaron con 6,5, en escala de 1 a 7, las tareas de rescate, reconociendo al ministro de Minería, Laurence Golborne, como la autoridad más importante en el operativo.
Pero, la Federación Minera de Chile, resaltó que Golborne “lloraba y daba por muertos a los obreros al tercer día del derrumbe y pedía volver a casa. Entonoces, los familiares de los mineros le exigieron que asuma su responsabilidad en el rescate. Ya se le había planteado lo grave que era abrir la mina en las condiciones que estaba y lo riesgoso que era para los trabajadores ingresar a esa mina”, resaltó la organización. (DPA)


































