Rosario está llena de baches, al igual que el socialismo. En la misma medida en que los pozos en nuestras calles se reproducen día a día, el socialismo ignora las necesidades de los ciudadanos. Los automovilistas piden a gritos la reparación de los baches, los ciudadanos piden seguridad, cloacas. Los impuestos aumentan día a día y las obras jamás se ven, sólo se ven baches y más baches en las calles mientras el gobierno de turno prioriza un Puerto de la Música. Si el socialismo no comienza a ver las necesidades reales de sus ciudadanos caerá en su más profundo bache y difícilmente pueda salir de el porque será tarde y los ciudadanos reflejarán su ira en las urnas.


























