Un tribunal oral absolvió y dispuso la libertad de un acusado de matar a su madre para robarle electrodomésticos y ocultar su cadáver en un placard, porque no se pudo probar que la mujer hubiera sido asesinada.

Un tribunal oral absolvió y dispuso la libertad de un acusado de matar a su madre para robarle electrodomésticos y ocultar su cadáver en un placard, porque no se pudo probar que la mujer hubiera sido asesinada.
El tribunal 22 porteño absolvió a Matías Ezequiel Lavaggi, quien pasó más de dos años detenido en la cárcel de Ezeiza, acusado de “haber dado muerte a su madre, Rosa Santa Umeres”.
Según la acusación, lo habría hecho “para sustraerle bienes personales y familiares que se hallaban en el domicilio de avenida Brasil 3057 de Buenos Aires, entre los que se hallaban un termotanque nuevo sin colocar, un lavarropa, un secarropas, una lustra-aspiradora, un equipo de música, un televisor, un teléfono celular, una tarjeta de débito, documentación personal y dinero en efectivo”.
Según la imputación, el crimen habría ocurrido el 6 de noviembre de 2010. Dos días después fue hallado el cuerpo cuando su esposo, Jorge Ricardo Lavaggi, abrió la puerta de la habitación y la del ropero en el cual había sido colocado, la que se hallaba trabada con un alambre.
Del juicio surgió que “la muerte de Rosa Santa Umeres fue producida por congestión y edema agudo de pulmón”, y que “no resulta posible con los elementos de estudio tanatológicos obrantes al momento descartar la participación de terceras personas en el proceso mortal”.
Pero ello es insuficiente para una condena, pues “de todas las pericias médicas realizadas no se pudo establecer con certeza cual fue la causal de muerte, ni siquiera si fue violenta o fue una muerte natural” y “tampoco se pudo establecer las condiciones en que la occisa ingresó al placard, toda vez que desde el punto de vista médico y pericial no se halló ningún rastro ni en el cuerpo ni el lugar de los hechos que la victima hubiera sido arrastrada o movida”.
“No hubo una sola declaración que aportara elementos para sostener una participación en el hecho que se le imputa”, subrayaron los jueces.
De los testigos, “ninguno vio a Matías Lavaggi el día de los hechos y ni siquiera sabían si tenía llave o no del hogar parental”.


