En los países del mundo se aplican sanciones disciplinarias a quienes lo merecen. Todos los países exigen el pago de deudas, créditos, cuotas e impuestos. En todas las Naciones hay cárceles repletas de delincuentes. En todas las policías hay pases a disponibilidad y exoneraciones de jefes que no pueden justificar el origen de su riqueza. El que produce víctimas en accidentes es imputable. Al que estafa se lo desenmascara. Aunque la verdad duela, el sistema es correcto y responde al funcionamiento humano. En Argentina se debe sancionar a la totalidad de los estratos de poder. Altos magistrados que por genuflexia permanente frente al poder central acatan irregularidades. Funcionarios que demoran indefinidamente sus sentencias. Jueces que avergüenzan la profesión dictando libertad a culpables y prisión a inocentes. No recuerdo funcionarios encerrados por lucrar con la corrupción, coima y acomodo. No hay castigo por incitar a la violencia y dirigir facciones belicosas en los campos de juego o actos políticos. Tampoco por intimidar en manifestaciones y concentraciones. La opinión pública conoce perfectamente resonantes casos podridos sin resolver. El ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, ostenta riquezas sin justificar su origen; el hoy senador Carlos Menem canjeó su opinión pública para que lo declarasen inocente tras 11.500 días en los que fue considerado real culpable de vender armamento a países beligerantes. Están en libertad los hermanos Schoklender que usufructuaron dinero oficial a su antojo bajo la mirada cariñosa de Hebe de Bonafini y su beneficiada hija. Según la frialdad o calentura entre gobierno y Hugo Moyano se detiene o acelera el exhorto librado a Suiza para desentrañar un lavado de dinero. Seguiremos esperando durante largo rato alguna definición sobre el salvataje de Ciccone Calcográfica por cuenta del actual vicepresidente. Quien sabrá donde está el expediente que guarda el secreto de los ochocientos mil dólares traídos desde Venezuela por Antonini Wilson. Celosamente guardado está el sendero seguido por la droga llevada a Europa en aeronaves de Austral. Inmensa fortuna sin aclarar protege al gobernador de Santa Cruz y familia. Hay para chismosear gran número de cuestiones sin justificar que ameritan rápida sanción de la Justicia. Seguiremos esperando el funcionamiento de una ley pareja para todos los argentinos sin distinción de castas.






























